Plácido Domingo… ¡ya tiene su libro!

Plácido se acababa de sentar tras todo un día de ensayo dirigiendo a la Orquesta Sinfónica de la Escuela Reina Sofía. Faltaban horas para el concierto. Era una tarde de mayo en Madrid. Soleada y agradable. Su compañera de vida, esposa y madre de tres de sus cuatro hijos, Marta Ornelas, le contaba cómo le había visto dirigiendo. Entonces llegamos y le entregamos su libro. El libro con la historia de su familia. Plácido lo abrió y se encontró con… Una reina de la zarzuela antes militante nacionalista vasca. Un organista de iglesia y un párroco tenor. Unos cuantos campesinos y un marino que se aventuró a cruzar el Atlántico hasta Terranova en busca de la ballena franca. Estos son algunos de los personajes que han habitado en el pasado familiar de los Embil, los que han forjado su historia. Una historia que arrancó en una robusta casa construida hace más de cinco siglos en el pueblo de Aizarnazabal y que ha ido discurriendo por diversos caseríos, algunos tan famosos como la venta que alojó una vez a San Ignacio de Loyola. Aia, Zarautz, Getaria… los lugares por los que han ido dibujando su itinerario vital once generaciones de Embil no distan mucho unos de otros. Fueron gente muy pegada a su tierra, a esa Gipuzkoa verde y apacible que se asoma a la costa. ¡Salvo el ballenero intrépido! Y salvo el tenor, barítono y director de orquesta internacional que teníamos delante.

A Plácido le emocionó reencontrarse con episodios de su pasado, le escuchamos reírse al leer lo que le decía su tía Agustina en Getaria cuando era niño y pasaba allí los veranos, y le vimos sorprenderse ante episodios y personajes inesperados en la trayectoria de su familia materna. Ese tiempo compartido con él y con Marta fue un regalo. Momentos como este son los que dan sentido a lo que hacemos.